Erase una vez una Princesa.
Sin castillo, ni reino.
Sin traje para el baile.
Sin tan siquiera cuento.
Pero al fin y al cabo princesa.

Cambió las fiestas de palacio,
dejó su corona y su diadema,
por poder bailar descalza
en noches de luna llena.

Princesa descalza

También cambió su castillo
Por hacer castillos de arena.
Renunció a su destino.
Era demasiado fácil.
No quiso ni la maleta.

Sólo quería el camino.
Para eso era princesa…
Se arrancó los corsés
Que le ahogaban el alma.
Se vistió de libertad,
De paz, de calma.

No iba a esperar en su torre
A que nadie la salvará.
Podía luchar con dragones.
Sabía usar su espada.

Princess, castle and dragons

Esa es la forma que eligió
de vivir su cuento de hadas.
Sin madrastra hechiceras
ni pérfida brujas malvadas,
desde que era muy pequeña
quería morder su manzana.
Y ya ella dormiría
el día que tuviese ganas.

Sin zapatos de cristal que le impidiesen correr
por las dunas de sal.
Con una capa de arena
que le ayudase a volar
allí … donde el mar suena…
Y soñar

Soñar ser una princesa,
una princesa de verdad,
que amenaza con ser reina.
Y siendo reina, reinará.

Queen

Autora: Saray Jiménez Pulido

(Todos los derechos reservados)

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